
“To die, to sleep; to sleep: perchance to dream.”
Hamlet – W. Shakespeare
Estoy recostado apaciblemente en el asiento del autobús, escucho un tema del “Dark side of the moon” (uno que empieza con un tintineo de monedas, no me conozco los títulos) y mantengo mis ojos cerrados, haciéndome el dormido.
Si los abriera vería a mi derecha a una mujer alta y rubia con aspecto de ejecutiva eficiente o de madre ejemplar: Discretamente guapa, sofistica, de unos cuarenta años y con esas finas patas de gallo alrededor de los ojos que siempre enmarcan las autenticas miradas de madre. Ella no se hace la dormida, consulta lo que parecen ser unos Currículos donde aparecen principalmente fotos de ancianos pero también de gente más joven incluso niños, me parece curioso pero no me fijo demasiado.
