Publicado por J. F. B. en 21 agosto 2011

Zambullirse de vuelta a los orígenes, al útero materno, a sus ojos. A esos ojos que eran como una playa en pleamar, verde aguamarina con vetas de arena, enmarcados en espuma salada. Zambullirse en ellos es refrescante y embriagador y al abandonarlos tienes la piel tersa pero también una capa de sal que te acompaña y te incomoda el resto del día en los labios, en los parpados, en la entrepierna y detrás de las orejas.
Quizás lo mejor tras una zambullida en sus ojos sea darse una ducha de agua del grifo, fría y cálcica y que, de esta forma, el único recuerdo que quede de ellos sobre tu piel sea el aroma refrescante de la nostalgia.
Publicado en Escritura automática | Etiquetado: mar, nostalgia, ojos | Deja un Comentario »
Publicado por J. F. B. en 18 diciembre 2010

“Un mundo como un árbol desgajado.
Una generación desarraigada.
Unos hombres sin más destino que
apuntalar las ruinas.”
Blás de Otero – La Tierra
Las luces de París tintinean reflejándose en el sucio parabrisas, tras él conduce un hombre negro de facciones duras con una profunda y antigua cicatriz en el cuello. En silencio recorre las empedradas y rectas calles, girando en los cruces angulosos iluminados por sus bellas farolas.
- ¡Taxi! ¡Taxi!
Leer el resto de esta entrada »
Publicado en Relato Breve | Etiquetado: África, Guerra, Paris, taxi | Deja un Comentario »
Publicado por J. F. B. en 29 septiembre 2010
Afirman los impíos que el disparate es normal en la Biblioteca y que lo razonable (y aun la humilde y pura coherencia) es una casi milagrosa excepción.
La Biblioteca de Babel – Jorge Luis Borges
Aunque no se puede creer la mitad de lo que dicen algunos, es cierto que en verano el baño de la biblioteca es un buen sitio para follar, o eso creía yo hasta ayer. – Comienzo diciendo en cuanto los agentes me piden que lo explique todo.
En julio la biblioteca está bastante vacía, después de varios años he comprobado que los pocos que vamos nos podemos clasificar en tres grupos. En primer lugar están los que llamo sorprendidos-esforzados, aquellos que sudan la gota gorda en febrero o junio pero suspenden como el resto de los mortales y, como si fuera algo personal, estudian mucho más en verano para seguramente volver a fracasar. En este grupo suele estar la mayor tasa de aprobados y de depresión post-vacacional cuando en septiembre ven lo poco que han disfrutado el verano.
Leer el resto de esta entrada »
Publicado en Relato Breve | Etiquetado: baño, biblioteca, sangre, verano | 1 comentario
Publicado por J. F. B. en 14 febrero 2010
Le comenté:
-Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
-¿Te gustan solos o con rímel?
-Grandes, respondí sin dudar.
Y también sin dudar
me los dejó en un plato y se fue a tientas.
Eso era amor – Ángel Gonzalez
Te miro y me sonríes desde el monitor. Tu sonrisa es pícara pero inocente como si pretendieras provocarme o probarme. Te sueltas el pelo sin dejar de mirarme y ese movimiento que haces con la cabeza, esa sacudida de tu melena color café me hunde más aún en la silla, bajo la presión de tus ojos sobre el fondo luminoso. Pausa. Rewind. Slow Motion. Fotograma a fotograma tu pelo flota lentamente andes de. Play. Volver al ritmo natural que ahora parece supersónico en el que rompes nuestra conexión para fundirte en la multitud que corea consignas tras la pantalla. Stop.
La sala de edición esta fría, desordenada y oscura, sólo iluminada por la luz fría de dos monitores. Uno muestra el panel de control del avanzado software de edición, el otro un plano abierto de una multitud iracunda con el poder. Enciendo un cigarro, está prohibido fumar en todo la redacción pero ya es tarde y me recuesto en la silla, mirando fijamente los parpadeantes puntos luminosos que hace unos instantes eran tus ojos. Doy una calada profunda esperando por un instante que quizás el segurata venga a echarme quizás de una paliza. No sé, quizás así olvide esa mirada que me lleva atado a la silla una semana, quizás. Porque sé que hoy volveré a despertarme a mitad de la noche con esa mirada tan intensa en el fondo de la retina. ¿Por qué necesito conocerte?
Leer el resto de esta entrada »
Publicado en Relato Breve | Etiquetado: luces, monitor, ojos | 1 comentario
Publicado por J. F. B. en 14 noviembre 2009
Olvídate tus bragas en mi mesilla. Mañana irán a la basura, pero durante unos segundos darán un poco de dulzor a mi amargo despertar. ¿Devolvértelas? ¿Repetirlo? ¿Gastarnos? ¿Hastiarnos? ¿Para qué? Al final todo se acabará de la misma forma, con un beso, un “hasta luego” y una promesa de regresar. De volver atrás y tratar de estacionarnos en un hueco demasiado estrecho para los dos. Así que huiremos, bueno, “tú” huirás, yo me quedaré mirando el hueco que no ha llegado a dejar tu cuerpo en mi cama. Si llego a salir de la habitación quizás el gélido y fétido aliento de la cuidad me desperezará y te olvidaré en seguida entre los ojos de la rubia con la que me crucé en el primer paso de cebra. Pero las franjas blancas se acabarán y al otro lado el viento seguirá soplando de poniente y no habrá ningún nuevo mundo, ni oro, ni junglas, ni indígenas esperando con los brazos y las piernas abiertas. ¿ Por qué tesoros intercambiaré entonces los espejos a los que ya no me sé mirar? Mejor romperlos y abandonarlos a su mala suerte en algún descampado, céntrico, tétrico y ambiguo. Por eso olvídate las bragas y baja la persiana, no vaya a amanecer y me despierte contigo aún a mi lado y la mañana nos impida olvidarnos.
Publicado en Escritura automática | Etiquetado: bragas, despertar, mesilla | 4 Comentarios »
Publicado por J. F. B. en 1 septiembre 2009

Cuando me di cuenta de que tendría que morir en la hoguera ya suponía yo que iba a ser una muerte que escocería bastante. Me bastaba recordar cuando por accidente alguna vez me había acercado a algunas brasas para hacerme una remota idea de lo fatigoso que iba a resultar morir achicharrado.
Pero desde que lo vi supe que mi destino sería morir como él. Mi alma se ensanchaba al recordar como se enfrentaba inmutable a esas ascuas infernales, como había aguantado el degüello de clemencia y después el calor que le bañaba en su propia grasa que diluida salía a través de los poros de su piel tostada por acción del fuego.
Al ver como aguantó mi padre ese ardiente carrusel de dolor en aquel hipermercado me di cuenta de que no hay mayor honor para un pollo de corral que morir asado.
Publicado en Microrrelatos | 2 Comentarios »
Publicado por J. F. B. en 27 agosto 2009

“Mes songes viennent en foule
Pour se désaltérer à ces gouffres amers.”
Le Poison – Charles Baudelaire
Marcos se despertó muy lentamente, sin prisas. El ambiente era dulce y tibio y a su alrededor se revelaba una habitación de paredes blancas decorada con muebles blancos (sobrios y sofisticados) que aún tenían su madera impregnada por el dulce aroma de una mujer. Sintió las suaves y cálidas sabanas de seda sobre su piel desnuda, mientras se desperezaba estirándose profundamente bajo ellas. Cuando se sintió absolutamente despejado, abrió los ojos y tomo una larga bocanada de aire perfumado. Por fin, tras un último y largo bostezo se levantó de un enérgico salto y se dirigió al baño.
Se sentía revitalizado, por primera vez en mucho tiempo había tenido un sueño profundo y estaba descansado. Se asomó al espejo del baño y se vio más atractivo que nunca. Su barba de un par de días le daba un aspecto descuidadamente sensual, sonrió y así se gustó aún más, todos sus dientes relucían blancos entre sus labios enrojecidos por los besos. Se fijó en su torso bien formado mientras se preparaba un baño de espuma, observó como sus morenos brazos y piernas brillaban bajo la tenue luz que derramaba el halógeno, le encantaba el apolíneo aspecto que tenía.
Leer el resto de esta entrada »
Publicado en Relato Breve | Etiquetado: bañera, banco, despertar, realidad o ficción, sueño | Deja un Comentario »
Publicado por J. F. B. en 18 agosto 2009

“Agua de las resacas sobre las viejas huellas,
sobre los viejos rastros, sobre las viejas cosas,
agua de las resacas que desde las estrellas
se abre como una inmensa rosa,
agua que va avanzando sobre las playas como
una mano atrevida debajo de una ropa,
agua internándose en los acantilados,
agua estrellándose en las rocas,
agua implacable como los vengadores
y como los asesinos silenciosa,
agua de las noches siniestras
debajo de los muelles como una vena rota,
como el corazón del mar
en una irradiación temblorosa y monstruosa.”
El hondero entusiasta – Pablo Neruda
Era al final del verano cuando el primer rayo del alba me despertó de mi inestable y mal conciliado sueño. Había dormido una hora y llevaba aún puesta la ropa de la noche. Una ropa que me quemaba, que notaba sucia y que corrompía mi cuerpo. Estaba impregnada por la multitud de humos y desazones que habían protagonizado aquella noche, estaba humedecida por sudores fríos y lágrimas que me resistí a volver a derramar por miedo a deshidratarme.
Me quité, o más bien arranque, esas prendas con odio, con un odio ni colérico ni furioso sino con un odio diluido en profundo dolor que más parecía una tristeza vulgar. Desnudo y sin ropa me recluí en el baño decidido a limpiarme los restos de aquella noche. Me aterró ver mi imagen en el espejo. Mi lengua aún conservaba el tono del whiski en el que me había refugiado buscando mi destrucción. Llevaba aún la noche colgada debajo de los ojos, que reflejaban mi combustión interior con un intenso color rojo, rojo fuego, rojo sangre. Huí de esa imagen del mismo modo que llevaba huyendo de mi mismo gran parte de la noche y me metí bajo el agua helada de la ducha. Me froté con todas mis fuerzas para arrancarme los pedazos de mi alma rota que todavía llevaba clavados por todo el cuerpo y finalmente salí de la ducha igual de sucio, quizás más relajado pero más derrumbado, más derrotado.
Leer el resto de esta entrada »
Publicado en Relato Breve | Etiquetado: amanecer, cala, collar, coral, playa, sexo | Deja un Comentario »
Publicado por J. F. B. en 12 agosto 2009

“Sirena vuelve al mar
varada por la realidad”
Sirena Varada – Héroes del Silencio
Felipe tiene una sirena viviendo en la bañera de su apartamento. La bañera es una de esas bañeras de hidromasaje con docenas de chorros y funciones y en ella reposa una sirena. Una sirena que tiene el pelo cobrizo, largo y ondulado; el rostro bello y armonioso y la piel suave y lechosa hasta la cintura de donde surge una resplandeciente y escamosa cola similar a la de los atunes de los mares del norte.
Leer el resto de esta entrada »
Publicado en Relato Breve | Etiquetado: bañera, barceloneta, sirena, varada | Deja un Comentario »
Publicado por J. F. B. en 11 agosto 2009

“Las estatuas sufren por los ojos con la oscuridad de los ataúdes,
pero sufren mucho más por el agua que no desemboca.
Que no desemboca.”
Niña ahogada en el pozo – F. G. Lorca
Robert se detuvo frente a la magnífica escultura. Su desnudo cuerpo de mármol, colmado de detalles, transmitía un vigor y una naturalidad que no había apreciado en ninguna de las otras estatuas de la colección. La recorrió con su mirada desde los pies hacia arriba disfrutando de sus formas perfectas hasta llegar a la altura de los ojos, unos ojos grises, intensos. Por un instante Robert sintió que aquellos ojos le querían decir algo, le transmitían una extraña sensación de reprimenda. Apartó la vista y siguió a su joven y jovial guía romana hacia la siguiente sala.
Leer el resto de esta entrada »
Publicado en Relato Breve | Etiquetado: American Pie, escultura, infancia, Roma | Deja un Comentario »